QUIERO TENER MI PROPIA EMPRESA, PERO ME DA MIEDO DEJAR MI TRABAJO…

 

En el desarrollo de la vida profesional llega un momento en que a pesar de tener buenos compañeros de trabajo, clima organizacional, y un excelente desempeño, se siente que ya la labor en ese lugar llegó a su final, se producen sensaciones de tedio, aburrimiento, de que se alcanzó el tope y ya no hay más nada que ofrecer o recibir.  Sucede entonces que la persona siente dificultades para levantarse de la cama e ir al trabajo, el día transcurre mientras se sueña despierto con una vida llena de comodidades y mayor tiempo libre para pasarlo con la pareja, los hijos y/o en actividades que  producen placer. Por supuesto que este deseo se incrementa en el caso de que se labore en un ambiente hostil o los sueldos que se perciben sean bajos, además de que el país donde de residencia atraviese por crisis económicas.

Es aquí donde surge el  planteamiento de iniciar un nuevo proyecto que nos libere del cumplimento del horario, la reuniones interminables y el tener que rendir cuentas a quienes se encuentran por encima en la estructura (supervisores, superintendentes, gerentes, etc.), además de incrementar los ingresos económicos. A pesar de estar claros de que el tiempo en esa empresa ya terminó, existe algo que nos ata a ella y se entra en un ciclo de amor/odio que a la  larga se traduce en frustración, irritación e infelicidad.

Por supuesto que es plausible tener la genuina aspiración de una vida mejor, no deberían existir culpas ni sentirse traidor por ello en virtud de que la vida se compone de ciclos o etapas que se deben experimentar y cerrar debidamente. Es un paso muy importante sobre todo en aquellos países donde tener una profesión es sinónimo de prestigio, las universidades se dedican a formar estudiantes para ser empleados y el emprendimiento es cosa de locos aventureros o para quienes no tuvieron la “suerte” de haber ido a la universidad.

Para emprender una idea es necesario tener en cuenta que se debe poseer ciertas cualidades, son muchas las personas que buscan asistencia psicológica decepcionadas luego de experimentar un fracaso al emprender un negocio. Existen algunas creencias erróneas en quienes desean cambiar su fuente de ingresos las cuales se detallan a continuación:

• “Ahora soy mi propio jefe”; nada más alejado de la verdad, ahora tiene muchos jefes puesto que cada cliente se ha convertido en uno, con distintas exigencias o preferencias por lo que se debe cumplir a cada quien lo ofrecido.

• “Tendré más tiempo para pasarla con mi familia porque ahora trabajaré menos”; absolutamente falso, por lo menos al principio el negocio (al igual que un niño recién nacido) demandará mucho tiempo y energía hasta que llegue el momento en que se estabilice.

• “Me haré rico en muy poco tiempo”; todo tiene un periodo, aunque hay negocios más lucrativos que otros, requieren meses y hasta años entender las particularidades de cada producto y lugares donde se ofertan.

 

¿Soy un emprendedor?

Este es el primer paso para dar inicio a cualquier proyecto, respondernos de manera honesta a esta pregunta.  Seguidamente verás algunas características del perfil de los emprendedores:

• Hacen las cosas sin que nadie se los ordene.

• Les gusta tratar con la gente, son muy sociables.

• Tienen habilidades para el liderazgo.

• Cumplen con lo que ofrecen o prometen (responsabilidad).

• Son ordenados y planifican las actividades que van a realizar.

• Están dispuestos a trabajar para alcanzar sus objetivos.

• Gozan de buenas condiciones de salud.

• Se esmeran por hacer las cosas bien.

• Saben calcular riesgos.

• Procura de manera personal información sobre clientes, proveedores y competencia.

• Fija metas medibles y cuantificables.

• Inician su negocio relacionado a una actividad que le GUSTE, por la que sientan PASIÓN.

 

¿Es más fácil emprender si mi pareja me apoya?

La respuesta es un rotundo Sí, quienes cuentan con el apoyo de la pareja cuentan con una gran ventaja, en la práctica se ha observado que es un aspecto de vital importancia en el logro del emprendimiento.

En caso de que no poseas las aptitudes descritas es válido que encuentres un socio que sí las tenga, debes tener en cuenta que las sociedades son como los matrimonios, deben respetarse y tener claras las reglas del juego. La honestidad es la mejor vía.

Si quieres dejar tu trabajo para comenzar de manera independiente la recomendación principal es que, una vez te identifiques sinceramente como un emprendedor, le saques provecho a tus días libres y te formes como tal, en la actualidad hay personas serias que se han tomado la tarea de dictar talleres y ofrecer asesoramiento en esta área. Toma las ventajas que tu trabajo actual te ofrece en estos momentos y prepara el terreno para que des ese gran paso, una vez tomes la decisión de irte agradece a esa empresa por todo lo bueno (y lo no tan  bueno) que viviste allí, ayudará el hecho de que cuando te vayas lo hagas en paz.

 

En una próxima entrega ahondaremos en este interesante tema.

 

Pedro J.  Palencia C.

Psicólogo

 

Corre la voz...Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Share on Tumblr0

Comments

comments

Un comentario sobre “QUIERO TENER MI PROPIA EMPRESA, PERO ME DA MIEDO DEJAR MI TRABAJO…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *