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¿PUEDO ESTAR ENAMORADO DE MI TRABAJO? CONEXIÓN EMOCIONAL CON EL TRABAJO

Partimos del hecho de que el trabajo es una bendición, un medio para poder desarrollar y poner en práctica nuestros talentos, además de permitirnos honrar  compromisos y proporcionar a nuestros afectos un buen nivel de vida. El trabajo ocupa un lugar preponderante en nuestra existencia puesto que, al reunirnos con amigos y/o familiares es inevitable no hablar de ello; en esas conversaciones por lo general se comenta sobre lo terrible que la pasan durante el tiempo que dura la jornada, que si el jefe es un pesado, lo injusto del salario, la lentitud con que transcurren las horas y la rapidez con que pasa el fin de semana para comenzar de nuevo a trabajar; igualmente es común escuchar frases lapidarias como: “No estoy deprimido, es sólo que hoy es lunes”, “Si el trabajo diera dinero los burros tendrían chequera”, “El trabajo es tan malo que te pagan para que lo hagas”, entre otras.

Sin embargo, existen otras personas que hablan de su trabajo con un entusiasmo contagioso, se les nota la alegría cuando cuentan las actividades que realizan durante la jornada y pueden estar en parte de su tiempo libre con el pensamiento dedicado a realizar mejoras, innovaciones, cambios que aporten soluciones e incrementen la eficacia de los procesos y/o mejoren las relaciones lo que repercutirá de manera positiva en el clima laboral. Ahora bien, ¿qué diferencia a quienes aman trabajar de los que lo detestan? La respuesta es que los primeros han desarrollado una fuerte conexión emocional con el trabajo, y la entendemos como el vínculo energético y afectivo que tiene un trabajador con las características propias de su empleo, además de percibirse con las competencias suficientes para afrontar los retos que representa la actividad. Ahora bien, ¿cómo saber si estamos en ese estado en que muchos pudieran considerar de “enamoramiento”?; a continuación se describen algunos “síntomas”:

  • El trabajo es considerado como un reto
  • Sentir orgullo y entusiasmo por el trabajo
  • Perder la noción del tiempo mientras se trabaja
  • Tener ganas de ir al trabajo al levantarse en la mañana
  • Poder realizar el trabajo por largos períodos de tiempo.

Estamos concientes de que trabajar con las motivaciones, esquemas de pensamiento y la conducta de los seres humanos no es nada fácil, sin embargo debo afirmar con un rotundo sí que es posible generar conexión emocional y en mi experiencia, considero que uno de los aspectos a tomar en cuenta a la hora de reclutar al personal es indagar si la carrera o el oficio del aspirante al cargo se encuentra relacionada con su vocación. Son incontables quienes estudian la carrera equivocada bien sea por complacer a los padres o porque consideran que hay profesiones más lucrativas que otras, cuando la vía más expedita al fracaso profesional o en el mejor de los casos a un desempeño gris es el estudiar la carrera equivocada. Nuestros niveles de satisfacción y felicidad dependerán de la escogencia correcta al momento de ingresar a la Universidad o instituto educativo.

En otro orden de ideas, ¿qué pueden hacer las empresas para generar conexión con sus trabajadores y así aumentar la producción? Existen algunas acciones que llevadas de manera sistemática y persistente terminarán por conseguir el objetivo, entre estas tenemos:

  • Retroalimentación o feedback: Mantener canales de comunicación bidireccionales entre líderes y trabajadores, a todos los niveles para que la vinculación de los empleados sea óptima.
  • Reconocimiento: En este caso no nos referimos a la entrega de bonos o recompensas. Recalcamos la importancia del reconocimiento del trabajo bien hecho y de la mirada que recibe el trabajador una vez hecha la labor con calidad.
  • Compatibilidad de la vida personal y profesional: Los trabajadores se hacen más productivos en la medida en que puedan compaginar estas dos áreas que consiste en contar con tiempo para compartir con sus familias y seres queridos.
  • Formar parte de las decisiones de la empresa: Quienes participan en la toma de decisiones generan compromiso con la obtención de resultados.
  • Apoyo ante situaciones dolorosas: Quienes reciben colaboración o asistencia ante eventos difíciles como enfermedades, muerte de un familiar, entre otros, y que favorecen la aparición de los riesgos psicosociales, generan vínculos que llevarán al empleado, una vez superada la situación, a dar lo mejor de sí.

 

Si queremos que nuestros empleados sean más creativos, comprometidos, y/o responsables debemos dirigir nuestras acciones a generar un estado emocional positivo que derive en mejores relaciones, mayor calidad del producto y en aumentos significativos de la producción. ¡Ésta sí que es una inversión rentable!

 

 

Pedro J. Palencia C.

Psicólogo

Asesor

 

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